us es

Estudios para el sacerdocio

 

estudio.jpgTerminada la primera etapa de nuestra formación, los discípulos comenzamos el periodo de formación que nos prepara para recibir las sagradas órdenes y nuestro futuro ministerio. El núcleo de la formación son los estudios filosóficos-teológicos.

Convencidos de que una sólida formación teológica es el mejor fundamento de la vida espiritual, es el deseo de conocer a Jesucristo lo que nos mueve a estudiar con profundidad y afrontar con exigencia la labor de nuestra formación. Dos elementos caracterizan el modo en que los Discípulos vivimos el estudio: el amor a la Iglesia y la fidelidad a su Magisterio, y el deseo de mejor servir a la Iglesia con una profunda formación que puede incluir una licenciatura e incluso un doctorado.

Pero también los Discípulos procuramos fomentar y promover todo aquello que pueda ayudar a nuestra formación integral, de acuerdo con los fines del Instituto y las necesidades de la Iglesia. Por ello nuestra formación teológica será enriquecida por el conocimiento de las humanidades, la lectura de los clásicos de literatura, momentos de apostolado, la práctica del deporte y otras actividades de tiempo libre, y la alegría de la vida comunitaria.